El procesado de pintura exige algo más que controlar la temperatura. Exige un diseño que respete las condiciones del producto y del proceso.
En SACOME llevamos más de 40 años suministrando intercambiadores de calor tubulares para procesado de pintura, normalmente en el sector automovilístico. Se trata de una aplicación muy específica, en la que tanto los procesos de calentamiento como los de enfriamiento suelen diseñarse en torno al mantenimiento de un set point determinado.
El servicio con pintura incorpora, además, una serie de requisitos técnicos que deben resolverse desde la fase de diseño. Los materiales deben ser calidad L, no puede haber presencia de silicona, las conexiones del lado pintura suelen ser específicas, las velocidades de proceso deben controlarse con cuidado y el equipo debe incorporar los venteos y drenajes adecuados.
SACOME conoce bien este tipo de aplicación, y sus intercambiadores tubulares están diseñados para responder a las exigencias propias de este servicio. Esa experiencia se refleja no solo en la construcción del equipo, sino también en la fiabilidad del diseño térmico que hay detrás de cada solución.
Un ejemplo reciente es la adjudicación de un proyecto para el suministro de un intercambiador de calor tubular destinado a mantener la pintura en un set point de 23 °C para una de las empresas más importantes del sector en Reino Unido.
La solución desarrollada por SACOME consiste en un equipo compacto con placa tubular soldada y tubos interiores con corrugación HARD. Además, como requiere este tipo de servicio, el equipo incorpora los venteos y drenajes habituales para asegurar un funcionamiento correcto.
Este proyecto es una muestra más de la experiencia de SACOME en el diseño y fabricación de intercambiadores de calor tubulares para procesado de pintura.
Más información sobre esta aplicación en la web de SACOME.